Las castas de Latinoamérica

El diario español El País describe como 'mulata’ a FKA Twigs, en un artículo sobre el racismo que es dirigido a la cantante. Un término vigente y de uso extendido en países hispanohablantes. La etimología de la palabra Mulato 'hace referencia a la mula, la descendencia híbrida de un caballo y un burro‘. El término es usado en las pinturas de castas, que a su vez tuvieron un rol histórico al definir la clase dirigente española en las Americas, a través del retrato de familias que promovía un sistema de castas jerarquizado donde los españoles, europeos, blancos se encontraban arriba, una jerarquía que hoy en día aún persiste en Latinoamérica. Las pinturas reflejan además las ansiedades de los Europeos y Criollos sobre la inestabilidad del color de la piel (con términos como tornatrás) y la difuminación de fronteras raciales que podría socavar su capacidad para gobernar, incluyendo los temores implícitos relacionados con la legitimidad del tráfico de gente esclavizada. Ahora bien, el uso y origen de criollo difieren mucho según dónde se esté.

Siendo su origen clasificatorio y racial, el término 'criollo' mismo fue originalmente despectivo hasta que se volvió parte de la hegemonía como señala Rodrigo Quijano: "En 'criollo' se volvió sinónimo de "Blanco" algo que era despectivo y referido a su mezcla con "Negro“. En Brasil, Criollo sigue siendo sinónimo de negro. De ahí viene "crolo" en el Perú. En algún momento remoto, la clasificación no era de color únicamente tambien sino (peor: como en Europa) de "sangre“. En el Perú "Mestizo“ es casi una neutralidad dado el contexto racista."

 Se trata entonces del cuestionamiento de las etiquetas que provienen de la época colonial (a pesar de que su connotación haya mutado), que hay espacio para pensar como llamarnos y referirnos a nosotros y que es una manera mas de repensarse. Mestizo que es considerado un término neutral en el Perú y como inicialmente actuó como un borrador de lo indígena que había sido el componente potencialmente revolucionario y que por lo tanto lo "mestizo“, y el „todos tenemos de inga y de mandinga“ es vital para que todo quede sin cuestionar, igual e intacto. El trabajo de siglos de racismo científico que buscó producir estas clasificaciones raciales y crear teorías sobre ellas, quedó finalmente silenciado con el desciframiento completo del genoma humano sin posibilidad de ser rebatido (que como es sabido ha habido intentos históricos de hacerlo).

En el ser humano no se puede hablar de razas. No existe la pureza racial, no puede existir, porque no existen las razas humanas. La noción de raza existe como constructo social y es en ese marco que lo Indígena es un grito de batalla en torno a una total opresión cultural, linguística y ontológica. Así como lo es la Mestiza anzalduana de las fronteras. Todas las categorías resultantes de las pinturas de castas son construcciones ficticias. A diferencia de lo que busca propagar las pinturas de castas, la lectura real sería: humano con humano da humano, de características fisionomícas equis que aparecen y desaparecen de generación en generación.

El éxito mas grande fue lograr convencer que el retrato de la realidad expuesta en las pinturas de castas en la que unos son superiores y otros inferiores tiene justificación, pero esto fue posible gracias al esfuerzo ideológico que operó desde tantas areas para justificar esta idea; desde lo político, lo legal, lo artístico, lo religioso, y que se convirtió en un sentido de realidad. El proyecto descolonizador es entonces la lucha por deconstruir esa realidad creada tras siglos de opresión, tanto a nivel interno dentro de nosotras, como a nivel externo. Esto último como sujetos políticos que luchan por cambios en las prácticas comunales, a la vez que por cambios institucionales y estructurales.

 +http://facultyweb.berry.edu/dslade/culturas/Castas.htm