Bitter Sweets






In 1961 saw the birth of a very successful product that is still on the market. The owner of the sweets factory Fedimar, Federico Díaz, asked for a brand design that would include a name, a mascot, and packaging. The spanish designer Juan Tudela created the image: "It was the time when products had an exotic touch. At that time there was the independence of the Belgian Congo and a song about the country became very popular. —Did you think of any African? —In Spain there were no african immigrants. We couldn't even see them on TV because we didn't have one. —Was it well received? —Yes, José Luis Izaguerri, the one who came up with the name Conguitos, explained to me that in the 60s the Congo president, Moshe Tshombe, saw the Conguitos in Bilbao. He found it funny and asked for many boxes. —¿Did you know the criticisms of racism? I never thought of something like that until some days ago where I heard it on La Ventana, of Channel SER. —What do you think? —Things must be judged in their time and context. Today I would not have drawn it so. It would have not been released to the market with that image and that name, without having passed before some essential tests. Would they detect racist connotations, resonancy problems, or some other defect? It is to be seen.

El 30 de junio de 1960, tras grandes revueltas, el pueblo del Congo se declara como república democrática. Ese día, el rey de Bélgica abría la ceremonia con una oda al rey Leopoldo, en el que celebraba su genialidad y pedía a la recién liberada colonia no hacer mas cambios de los necesarios. Tras Kasa Buvu fue el turno de Patrice Lumumba. Su discurso fue directo y honesto: No seremos mas sus sirvientes. Diez semanas después era capturado en una operación orquestrada por los gobiernos de los EEUU y Bélgica. El 17 de enero de 1961 es finalmente asesinado. En 2002 Bélgica se disculpó oficialmente por su papel en la muerte de Lumumba, y en 2014 los Estados Unidos hizo lo propio. La resonancia mediática causada por la crisis en el Congo va a ser la inspiración para el nuevo producto. En los siguientes años, las campañas publicitarias de Conguitos producen todo un imaginario de deshumanización en tiempos en los que los Congoleses estaban luchando, y perdiendo, en su propósito hacia una libre determinación, a dejar de ser vistos por la mirada colonial y a ser vistos en vez como sujetos políticos.